Icono bizantino pintado a mano con la Virgen María y el Niño Jesús. Detalles en pan de oro. Perfecto para espacios devocionales o decoración espiritual.
Este icono bizantino representa a la Virgen María con el Niño Jesús en un estilo tradicional de la iconografía cristiana ortodoxa. Pintado con ricos colores y detalles en pan de oro, transmite una profunda espiritualidad y reverencia. Ideal para coleccionistas de arte sacro, espacios de oración o decoración con significado espiritual. Cada trazo refleja devoción y técnica ancestral, convirtiéndolo en una pieza única de contemplación y belleza.