Escultura pintada a mano que representa a un apóstol cristiano sentado sobre una base de madera, con túnica blanca y manto rojo. Sostiene un cáliz dorado en ambas manos, en actitud solemne y contemplativa. Ideal para decoración de altar, colecciones religiosas o espacios espirituales. El nivel de detalle en el rostro, las vestiduras y los pies descalzos transmite autenticidad y devoción.
Escultura pintada a mano que representa a un apóstol cristiano sentado sobre una base de madera, con túnica blanca y manto rojo. Sostiene un cáliz dorado en ambas manos, en actitud solemne y contemplativa. Ideal para decoración de altar, colecciones religiosas o espacios espirituales. El nivel de detalle en el rostro, las vestiduras y los pies descalzos transmite autenticidad y devoción.