Se trata de una pintura al óleo que representa a un monje, posiblemente San Bruno o un doctor de la Iglesia, dadas las vestiduras blancas características. La figura está representada de pie, escribiendo con una pluma en un gran libro abierto. La composición sigue el estilo barroco, con un marcado claroscuro donde el personaje resalta sobre un fondo oscuro. A la derecha se observa una mesa cubierta con un paño rojo sobre la que descansa lo que parece ser una calavera, símbolo del memento mori.